Hay un dicho que se dice es de origen inglés que reza: Siempre me quejaba por no tener zapatos, hasta que vi a una persona sin pies. Esto en referencia a cuando nos quejamos por la falta de agua y por lo elevado de los recibos de la luz y, también, cuando esperamos determinada ruta de camión y se tarda en pasar y, desde luego, por no tener una escuela primaria cercana a nuestros domicilios.
Escucho en la calle platicar a dos señoras diciendo que ya no saben cómo le irán a hacer debido a varias anomalías en la colonia en donde viven. El tema me llama la atención, así que, anticipando el viejo adagio de que un acomedido o metiche nunca queda bien, les pregunto a las señoras que cuál es su problema y si tienen a bien platicarme al respecto.
Una de ellas comenta que viven en la colonia Agua Caliente, que está al norte de la ciudad de Tepic, rumbo a la salida a Bellavista, que tienen ahí ya seis años cuando ella y su esposo adquirieron un terreno bajo el programa denominado: colonias populares, en donde estaba involucrado un señor ya fallecido de nombre Adán Zamora; que el terreno les había costado 85 mil pesos en abonos fáciles y atrancados (sic). Poco a poco fueron construyendo su casita hasta hacerla habitable.
El problema en sí es que la colonia no cuenta con drenaje y, aunque se hizo un pozo, no hay agua potable, por lo que llegan pipas los días martes y miércoles; pero lo que es peor es que los colonos no tienen un medidor de luz en sus casas, sino que es un solo medidor comunitario que cuando llega el recibo les toca pagarlo entre todos los vecinos; el problema es que les llega muy alto el cobro, ya que este último había llegado en 38 mil pesos y a cada vecino le tocó pagar 800 pesos a cada uno, por lo que ya van varias veces que acuden a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en sus instalaciones de la avenida Independencia y otras por la avenida Allende, al oriente de la ciudad, en donde siempre les salen con la misma respuesta cuando solicitan que se les ponga un medidos de luz en forma particular a cada domicilio. La respuesta por parte de la CFE es que la colonia Agua Caliente no está regularizada, por lo que hasta que no se regularice se les seguirá cobrando la luz en la forma actual, es decir, en forma comunitaria.
Comenta una de las señoras que cuando murió el señor Adán Zamora, llegaron tres de sus hijos: Iliana, Luis y Adán Zamora para hacerse cargo de la venta de los terrenos, los que aumentaron su precio ahora hasta en 220 mil pesos cada uno y, al mismo tiempo, arreglar los asuntos pendientes en cuanto al camino para llegar y que es el mismo para llegar a un balneario cercano de aguas termales; así como también el que llegue alguna ruta de camiones urbanos, ya que por ahora entran a esta colonia las combis de la ruta Avenida México, aunque no con regularidad, pues entran cuando mucho una unidad nada más cuatro veces al día. Si alguien tiene urgencia de llegar a su domicilio en dicha colonia, los taxis quieren cobrar 200 pesos dizque por lo lejos que está.
El problema se agranda para los vecinos que tienen hijos en edad escolar y como no hay escuela en la colonia, pues tiene que desplazarse hasta la colonia Emilio M. González o la Reforma, más conocida como Reforma y el servicio de las combis no es suficiente para este menester.
Comenta la otra señora que los señores de apellido Zamora han ido varias veces a las juntas de los vecinos para calmar o paliar momentáneamente las quejas por todas las carencias que sufre esta colonia; pero que conforman a los vecinos con ollas de tamales y con promesas de que se está trabajando para la regularización, el drenaje, el servicio de transporte urbano y, obviamente, el problema de los medidores de luz, que es lo que más les interesa, pues no es posible que cada vecino tenga que aportar la misma cantidad al dividirse el cobro del recibo, cuando hay vecinos que tienen aparatos electrónicos y otros con ninguno de ellos.
Precisamente es por este lío del medidor de luz comunitario por lo que a cada rato solicitan la ayuda de los señores de apellido Zamora, para que hagan algo para regularizar lo más pronto posible que cada domicilio cuente con su propio medidor y así tener nada más lo que se consuma de luz particularmente y ya no tener que pagar lo que consumen los otros vecinos que tienen varios aparatos electrónicos.
La señora que dijo tener ya seis años viviendo en esa colonia, dijo que hay vecinos con más antigüedad viviendo ahí.
Sea pues. Vale.