Opinión

CON PRECAUCIÓN: Pretextos y caprichos nunca faltan a los gobiernos estadounidenses

Por Sergio Mejía Cano

Lunes 27 de Julio de 2026

En la mayoría de los medios de información se dio la noticia de que el próximo 24 de agosto del presente año se reabrirá la exportación de ganado bovino hacia los Estados Unidos de América (EUA), incluso, la misma presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo confirmó esta noticia en una de sus más recientes conferencias matutinas; informando además, que existe la posibilidad de que, precisamente en ese mismo mes se comenzarán a soltar las moscas estériles para tratar, en lo posible que se ya no se siga expandiendo la larva que genera al gusano barrenador.

Obviamente que esta noticia ha generado buenas expectativas entre los grupos ganaderos que se vieron afectados con la prohibición de la exportación de ganado hacia el vecino país del norte; pero también para la economía del país en su conjunto debido a lo que significa este tipo de comercio tan necesario no nada más en nuestro país, sino también para los EUA que, de acuerdo a información reciente, la carne de vacuno en ese país se ha encarecido y escaseado como un efecto de la agresión que tiene el gobierno americano contra la República Islámica de Irán, en el Medio Oriente.

Sin embargo, esto de que los EUA prohíban la llegada de diversos productos mexicanos no es nada nuevo, pues a cada rato nada más se les viene en gana e impiden la introducción de algo que provenga de México. Entre los casos más sonados y que duró 83 años fue el del aguacate, cuando se vetó la introducción de este producto mexicano desde al año de 1914 hasta el de 1997, supuestamente para impedir el ingreso de plagas como el gorgojo. Afortunadamente se cayó este veto y, hoy en día es casi impensable para la mayoría de los que gustan del futbol americano pasar un campeonato de este deporte sin su respectivo guacamole, lo que ha contribuido en que la exportación del aguacate mexicano se esté incrementando día a día, pues no solo el gusto es para muchos ciudadanos estadounidenses disfrutarlo cuando se celebra el súper bowl o súper tazón.

Otro de los casos que perjudicó en gran medida a parte de la industria pesquera mexicana fue cuando los EUA prohibieron la llegada de atún a su país, tal y como sucedió de 1980 a 1986 debido a que, según la información de aquellos tiempos, el gobierno estadounidense se disgustó por la detención de barcos pesqueros de su país ejerciendo pesca ilegal en aguas mexicanas. Luego de que resolvió este conflicto pesquero, los EUA volvieron a la carga en 1990 prohibiendo la exportación de atún hasta el año de 1993, pero ahora bajo el pretexto de que los atuneros mexicanos se llevaban entre sus redes muchos delfines; así que, supuestamente por la defensa del delfín el gobierno estadounidense impidió la llegada de atún a su país, hasta que el gobierno mexicano demostró fehacientemente que sí se protegía al delfín en lo posible, aunque era imposible que no anduvieran los delfines junto a los cardúmenes de atún, por ser uno de sus sustentos favoritos dentro de la cadena alimenticia de estos cetáceos.

Y así como los gobiernos gringos le han echado el ojo a diversos productos mexicanos durante muchos años, a la mejor solamente con el ánimo de perjudicar en cierta forma la economía en nuestro país o tal vez nada más con el ánimo de demostrar su dominio comercial en el continente americano, ahora le han puesto el ojo a la lechuga mexicana, específicamente a una que se produce en el estado de Guanajuato, un tipo de lechuga que se conoce como, lechuga troceada, a la que se acusó de ser la causante de un brote de ciclosporiasis, causante de la diarrea explosiva, por lo que de inmediato se comenzó a especular sobre esta lechuga y prohibiéndola de inmediato hasta que se hubiese analizado a fondo, por lo que afortunadamente, las autoridades sanitarias de ese país determinaron que los primeros análisis habían sido un falso positivo, por lo que se liberó a esta lechuga de toda culpa.

Lo curioso de esto de la lechuga es que la noticia se da casi al mismo tiempo en que inician las revisiones al TMEC, un tratado comercial en el que, como siempre suele suceder, los EUA quieren que, a ellos, los gringos, les favorezca más que a los otros dos países participantes en este tratado: Canadá y México.

Así que, en el entendido de que ya se sabe cómo se las gastan los gobiernos estadounidenses, lo más probable es que después los EUA nos salgan con que se prohibirá la entrada de otros productos con el pretexto de estar contaminados de alguna forma, así sean artículos mecánicos o electrónicos.

Sea pues. Vale.