Opinión

CON PRECAUCIÓN: Un político que no es de aquí ni es de allá

Por Sergio Mejía Cano

Lunes 20 de Julio de 2026

Pues vaya ámpula que generó en algunos sectores identificados con la derecha la aprehensión y encarcelamiento preventivo del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, pues de inmediato protestaron por esta detención argumentando lo que más saben decir: que es una persecución política, acusaciones sin fundamento y, hubo quien señaló que era una venganza.

Sin embargo, lo que más llamó la atención en otros sectores más pensantes fue que, el sinaloense, Guadalupe Acosta Naranjo, que hoy encabeza el partido político de nueva creación, Somos México, membrete que, por cierto, se dice que tal vez se tendrá que modificar porque en sí encierra algo así como estar generalizando y, se entiende que generalizar ya es errar, por lo que se está analizando el cambio de nombre a esta nueva asociación política; fue uno de los primeros personajes políticos que alzó la voz cuando detuvieron al exgobernador de Baja California, exigiendo que se le liberara de inmediato.

Obviamente que no faltaron algunos analistas que, también de inmediato determinaron que la protesta de Acosta Naranjo más bien se debía a que Ruffo Appel forma parte de Somos México como uno de sus principales asesores al formar parte del Consejo Consultivo y que de ahí su protesta debido a que ya de entrada quemaba a quienes integran esta nueva asociación política; integrantes que, se dice y se documenta, la mayoría de ellos y ellas podrían tener una larga cola de anomalías en su paso en la política de nuestro país y, quienes no podrían tener esa larga cola, al menos cuentan con varios cuestionamientos en cuanto a su ideología de la que tal vez ni siquiera sepan lo que esto significa.

Así que, de esos ideólogos que no cuentan con ningún asomo de ideología más que la suya propia que vela nada más por sus propios intereses es precisamente, Guadlupe Acosta Naranjo quien, alguna vez de dijo ser un luchador social identificado con la izquierda, como cuando en Tepic, Nayarit, se ha dicho y se dice, pues a un servidor no le consta en lo absoluto, fue el principal representante y defensor de las personas conocidas como paracaidistas al invadir los terrenos de lo que ahora es la colonia 2 de Agosto, así como la de Tierra y Libertad, Venceremos, Prieto Crispín, colonia Reforma, más conocida como La Taberna, la Sandino y otras invasiones de terrenos en la capital nayarita en las que prácticamente se benefició más convirtiéndose en terrateniente que en luchador social.
Se ha dicho que, debido a esto, fue calmado convirtiéndolo en político gracias a que llegó a contar en su momento con el apoyo de una gran mayoría de aquellos invasores de terrenes que, al igual que él, pero en menor proporción salieron también beneficiados debido a la compra-venta de aquellos terrenos invadiros que, posteriormente fueron legalizados y regularizados al ya no tener más opciones las autoridades correspondientes que, en su momento, debieron proteger esos terrenos antes ejidales; aunque otros terrenos fueron creados con rellenos de escombro y otros materiales debido a que, en donde se habían establecido algunos paracaidistas o invasores eran humedales o partes del río Mololoa y otros arroyos circundantes, como lo es ahora la colonia Tierra y Libertad.
Entre quienes han analizado y seguido los pasos de Acosta Naranjo en su vida pública y política, afirman que de lo que sí están más que seguros es de que, este señor no es rico de alcurnia y menos de abolengo, por lo que ahora llama mucho la atención su estatus económico y modo de vida mucho muy diferente hasta antes de encabezar, incitar, defender y proteger a aquellos invasores de terrenos en buena parte de la capital nayarita; pues, tal vez lleve siempre en su mente la frase aquella atribuida al profesor mexiquense, Carlos Hank González: un político pobre es un pobre político.
Ahora, Acosta Naranjo se ostenta como dirigente del neo partido político, Somos México, el cual se identifica con la derecha mexicana y más allá, pues se dice estar coaligado no solo con la derecha en sí, sino con la ultra derecha que es más radical aún que los derechistas más recalcitrantes en nuestro país.
Posiblemente, la protesta que hace Acosta Naranjo por la detención de Ernesto Ruffo, así como exigir su liberación no sea por convicción ni ideología, sino por negocios y para que no se investigue a quienes encabezan su nuevo partido político.
Lo bueno es que ya está documentado que existen pruebas suficientes para que Ruffo Appél sea juzgado.
Sea pues. Vale.