Opinión

RECUERDA QUE ERES UN MORTAL CANDIDATO

Por Héctor Gamboa Soto

Lunes 20 de Julio de 2026

**Los tartufos vienen a salvarnos, pero son parte del problema que nos aqueja

Es una cuestión común ver como las personas que adquieren poder literalmente se marean, embriagados del momento, cuando pueden hacer mucho bien o mucho mal.

En México decimos que esa persona se subió a un ladrillo y se mareó.

En la Roma imperial, cuando algún caudillo militar regresaba victorioso de una campaña o de una batalla, durante el desfile de la victoria, un esclavo iba detrás del general.

Sostenía una corona sobre su cabeza y le susurraba: Recuerda que eres mortal.

En latín: Memento mori. Recuerda que morirás...

El fin era evitar que el poder y los aplausos los volvieran locos o los hicieran creerse dioses.

En la actualidad con muchísimo de los politiquillos que deambulan en todos los partidos, instituciones o cargos públicos, es común ver como se creen dueños de vidas y haciendas.

Sucede en todos los ámbitos y niveles de gobierno.

El poder marea y a los ind€jos los vuelve locos.

Desde el policía que te sorprendió cometiendo una falta administrativa y te pide mordida, hasta la encargada de una ventanilla de servicio público, como hospitales y oficinas gubernamentales de cualquier tipo, creyendo que estando atrás del mostrador y teniendo la capacidad de atenderte o retrasarte la atención, tienen poder sobre ti.

Generalmente, esa gente sufre de patologías que tienen mucho que ver con carencia de autoestima o de problemas psicológicos diversos.

Con los políticos da risa verlos en las campañas.

Todos, absolutamente todos, de todos colores y sabores, se sienten salvadores de nosotros, que tienen la misión de rescatarnos, de los problemas que ellos mismos causaron.

La mayoría provienen de la mediocridad de haber incumplido con su trabajo previo, pero presumen que vienen a salvarnos de los problemas en los que ellos participaron a crearlos.

Vemos que en sus eslogan y frases de campaña dicen ser la solución de infinidad de problemas, cuando ni siquiera son capaces de resolver los suyos.

Obviamente la ambición es lo que los mueve, porque sinceramente no están motivados en ninguna situación de filantropía o de ganas de apoyarte verdaderamente.

Vemos que en cuanto tuvieron poquito poder en un municipio o en un cargo público, lo primero que hicieron fue acomodar a sus familiares en la nómina, usar los recursos del erario para su beneficio, vivir con lujos, con guaruras, choferes, ayudantes, usando ropa de marca y joyas, cuando su origen muchas veces fue humilde.

Pero de repente un rayo del cielo los iluminó y vienen a salvarnos...

Con aire de perdonavidas, recorren las calles, colonias, barrios y municipios, ofreciendo soluciones a todo tipo de problemas, como si se tratara una corte de los milagros.

Y luego no aceptan la crítica, cualquier cuestionamiento lo ven como un ataque personal y golpeteo político, porque no tienen la capacidad de entender que son parte de la corrupción que dicen venir a combatir.

No vamos a ponerle nombre ni apellido a ninguno de los crapulitas, damas o varones, que ahora nos quieren salvar y que se creen tocados por el manto de Dios.

Sin embargo al hacer memoria, hemos visto como presidentes municipales, gobernadores, senadores, diputados, han caído en la cárcel por diversos delitos cometidos en el usufructo del poder.

Dicen que quien juega en el lodo se salpica y la política es un lodazal, que contraviene la frase de López Velarde que dice que hay aves que cruzan el pantano y no se manchan. Ellos, casi todos sin excepción, se han manchado.
Aquí su plumaje es el camuflaje de la corrupción e impunidad en el que se mueven, la mayoría protegidos por el partido en el poder Morena, pero antes, en otros partidos que gobernaron, también con impunidad.
Los candidatos afirman venir a salvarnos, pero como dijo el chileno Nicanor Parra:
Bien, y ahora ¿quién nos liberará de nuestros liberadores?
A muchos de los políticos actuales de Morena ya les llegó el agua a los aparejos, siendo señalados de ser presuntos autores de diversos delitos, cuando se creían hechos a mano.
Pero lo importante es lo que usted piense amigo lector.
Algo bien... ojalá y que el Tartufo mayor de México lea ésta publicación.....