Hablar de este tema (o escribir, como es el caso), conlleva el abordaje a una complejidad que no se puede evitar, al menos que la clase política muestre disposición para ser empática con lo que anhela la inmensa mayoría de los ciudadanos.
Y como su servilleta advierte que esto difícilmente puede pasar, entonces hay que prepararse para seguir viendo lo que hemos visto durante muchos años, que es el arribo de oportunistas y hasta de delincuentes, a los espacios de poder que debieran ganarse en las urnas.
Es cierto que hay el planteamiento de una reforma a la Ley Electoral de nuestro país, pero por lo que se ha dicho, más bien parece una reforma política revestida de gatopardismo, para que nada cambie y todos siga igual, o peor.
El blindaje que se lee entre líneas más bien tiende a favorecer a las ambiciones de los de siempre, aunque ahora pertrechados en otras trincheras, y empoderados porque sin vergüenza alguna se sienten protegidos por el manto de la impunidad.
FALTA DE RESPETO
Ya en una anterior entrega cité la falta de respeto que hacia sus partidos han mostrado los aspirantes a cargos de elección, sin dejar de señalar que esto es más recurrente en los cuadros políticos que se cobijan con los colores que ahora ostentan el poder.
En la primera ocasión lo hice más bien a manera de aviso, pero, para no hacerme quedar mal, los mismos cuadros se encargaron recientemente de comprobar que efectivamente sus partidos no son importantes para ellos, cuando menos en lo que a sus reglas internas se refiere.
De manera cruda, los ven como el vehículo que necesitan para satisfacer sus aspiraciones, y ni tardos ni perezosos ya salieron a decir, cada cual, por su lado, que las candidaturas que se repartirán serán para ellos.
Los ciudadanos como simples espectadoras estarán como desde hace tiempo a la espera de que las cúpulas partidistas tomen sus decisiones, para en su momento ellos mismos ir a legitimar con su voto a los que desde arriba les impusieron. El respeto por los partidos y para los ciudadanos, tendrá que esperar a tiempos mejores.
MAS VULNERABLES
La reducción de prerrogativas a los partidos políticos, que es otro de los puntos que se discuten en el marco de la reforma electoral, si bien puede ser bien aceptada por los ciudadanos, también se puede considerar que terminará por afectar a la democracia.
Los que ahora son oposición quedarían totalmente vulnerables, y no habrá nada ni nadie que les pare el alto a los poseedores de la mayoría en los espacios de poder.
SECRETO A VOCES: Dicen que el trabajo más deseado en la actualidad es el de funcionario del INE, porque como tal no hay carga de trabajo, y los sueldos son tan altos que quienes los perciben pasan de la clase media al mundo de los fifís.