Opinión

COTARRO POLÍTICO: YA CON UN POCO MÁS DE CALMA VUELVO AL TECLADO

Por El Piperagüit

Miércoles 4 de Noviembre de 2026

Quiero pedir una disculpa y, a su vez, agradecer la paciencia de mis cuatro lectores, pues he tenido un tanto descuidado este espacio, y no por gusto; mis recientes ocupaciones me drenan tanto que la creatividad y motivación para escribir se ven opacadas. Sin embargo, en días como hoy, aunque todavía me sienta cansado, la disciplina debe guiarme, así que vamos a darle.

Para no dar por desapercibido el Día de Muertos, sino todo lo contrario, este Cotarro va a modo de calaveritas:

Primero la más bonita, la que cada año le hago a mi morrita:

Llegó al panteón Hidalgo la parca
Buscando a la Arianne y su marca,
Sabía que allí andaba vendiendo coronas
Lo que no sabía es que se veía muy mona.
Me la voy a llevar por nomás andar de tochera, seguro este año de mí se olvidó la grosera, señaló la muerte certera.
Pero llegó Arianne,
Vestida de catrina vaquera...
Le dice: aquí ando, flaquita hermosa.
Esta noche no podría hacer otra cosa.
Como cada año, en el panteón trabajando.
Y el día de muertos celebrando.
Al ver el outfit y el sombrero quedó pasmada.
La flaca pensaba que no se había puesto nada.
La contempló con su fría mirada.
Y no podía negarlo, ¡estaba encantada!
No te voy a llevar esta vez, me gusta lo que estás haciendo, dijo la huesuda suavizando su tez.
Sigue trabajando que vas bien, tus resultados estoy viendo.
Al Flag Football en Nayarit, dale su referendo.
Que de Dios padre y mi bendicion, sigues teniendo.
Arianne le regaló su sombrero.
La muerte se fue contenta y desapareció.
Dejándole un comentario certero:
Te buscaré el proximo año, pillina.
Me encantas de catrina.
Se nota que le pones empeño.
Estoy ansiosa por ver el próximo diseño.
Así se salvó Ariannita de la muerte, teniendo otra oportunidad para vivir su suerte.
Seguro seguirá promocionando el Flag... Al menos hasta navidad.

UCAN:

La Huesuda llegó a la UCAN, buscando a los periodistas.
Me los voy a llevar, seguro son amarillistas,
los voy a engatusar y a todos los voy a finar.
A un desayuno los invitó, con eso los convenció,
en el Hotel La Loma los citó.
Todos ellos acudieron
y como pelones de hospicio comieron.
Lo que ella no esperaba es que también se le entrevistó;
pocas preguntas no fueron,
le sacaron toda la data:
Porque escribían pesado y ya estaban viejitos,
a todos quería llevar de la pata.
A los políticos y a Nayarit dan mucha lata,
¡me los llevaré parejitos!.
Poco le costó admitirlo, el coloquio estuvo bueno y lo publicado fue de su agrado.
La flaca, después de leerlos, nuevamente fue a verlos:
Ya vi que no son amarillistas, eso sí, tragan como artistas...
Son jóvenes de alma, inquietos y rebeldes, no se irán todavía a la lumbre.
Quiero seguir leyendo sus columnas y artículos, ya se me hizo costumbre.

INE:

Hasta el INE llegó la parca,
dijo de la ignorancia estar harta,
buscaba información
sobre cómo funcionan las elecciones en nuestra nación.
A Verónica Sandoval encontró
y de inmediato la interrogó:
¿Qué pasa con los nayaritas,
que traen sus credenciales ya caducaditas?
¡Más de cuarenta mil están vencidas!
¡Así no hay manera de contar sus vidas!.
La consejera le explicó
y hasta la fecha límite le recordó:
El veinticinco de enero es el último día,
para renovar su credencial con alegría.
La flaca sacó su identificación,
pero estaba vencida, ¡qué decepción!
¿Y ahora cómo voy a votar?
¡Si hasta a los vivos me quiero llevar!.
También quiso ser observadora,
para vigilar la elección a toda hora,
pero al saber que debía acreditarse,
mejor decidió por la libre pasearse.
Le hablaron del voto anticipado,
de quienes no pueden acudir al otro lado,
y hasta de los que están en prisión preventiva,
que también pueden ejercer su voluntad decisiva.
La huesuda quedó impresionada,
con tanta información y participación ciudadana:
¡Ya entendí cómo funciona esta cuestión,
pero no me llevo a nadie sin identificación!.
Verónica sonrió al escucharla
y la invitó a seguir informando a la banda:
Que renueven su credencial, no se hagan los despistados,
¡que luego vienen las elecciones y andan todos apurados!.
La muerte se marchó muy sonriente,
con su credencial nueva y vigente,
prometió regresar en otra ocasión,
¡pero esta vez con derecho a votar en la elección!
Famosas últimas palabras: Así se despide el Piperagüit,
esquivando a la muerte y sin dejar de escribir;
entre periódicos, balones y proyectos,
todavía le quedan demasiados retos.
La Flaca lo buscó para llevárselo de frente,
pero lo encontró organizando otro torneo pendiente.
¡Déjame trabajar, no seas impaciente,
que todavía hay mucho por hacer por mi gente!.
La Huesuda se marchó sin hacer reproche,
¡A este me lo llevaré otra noche,
porque entre tanto periódico, deporte y compromiso,
ni la muerte consigue llevárselo al piso!