Para atacar la libertad de expresión existen varias formas, y por desgracia todas ellas se ponen en práctica casi todos los días. La más común es cuando se impide el uso de la voz, y otra de las más recurrentes es cuando se te impide expresar lo que opinas por medio de la palabra escrita.
Traigo este tema a colación porque hace poco un diputado local fue pasto de los que ya han tomado la afición de juzgar, porque se atrevió a hablar sobre lo que para él es un legado al que hay que defender. El Pecas, como se le conoce, es de carácter impulsivo y no son pocas las veces que ser así lo ha metido en problemas. Pero esta vez creo que tiene razón al asumir con valentía la representación de quienes sienten ser defensores de la llamada Cuarta Transformación, que desde su punto de vista corre el riesgo de perder el rumbo que desde su origen le fue trazado.
Opino que tiene todo el derecho de reclamar respeto para los que piensan diferente, cuando sienten que su movimiento ha sido vulnerado por decisiones que les son inconvenientes. Creo también que la uniformidad de opiniones no abona a la democracia, y que los consensos se dan con mejores resultados, cuando hay el propósito de competir en condiciones iguales, es decir, con piso parejo.
Avasallar y más cuando se trata de darle la razón solo a los ganadores tampoco aporta cuando es necesario hacer análisis a fondo, y peor puede resultar cuando lo que se hace es por ganar posiciones sin merecimiento, o simplemente por quedar bien.
Ser libre para hablar y escribir es un derecho para todos, como también lo es defender las ideas y las convicciones de cada quien. No caer en los conformismos que anulan las funciones cerebrales es lo que más conviene, si lo que se pretende es fortalecer proyectos y robustecer los planes que por objetivo tienen favor a las mayorías.
En política las formas son fondo, y en las derrotas por omisiones el fondo significa meterse donde a lo mejor después no se puede salir.
Secreto a voces: Dicen que cada vez son más los que actúan en contra de la libertad de expresión.