Denuncias sobre actos vandálicos en la capital nayarita ya es cosa de todos los días, y la hecha por el regidor Iván Petrovich el pasado miércoles, es una de ellas. El integrante del Cabildo de Tepic pidió a la ciudadanía, que no a las autoridades (quizás por desconfianza hacia ellas) que informen por favor si saben quién se robó dos bancas de fierro de la plaza donde se ubica el templo de San Rafael, en el fraccionamiento Ciudad del Valle. Solicitó también que si alguien sabe dónde están las bancas lo hagan saber, para recuperarlas y regresarlas al lugar donde le hacen falta a las familias que van a disfrutar del mencionado parque.
Y lamentablemente en esta ciudad igualmente se habla de robos con violencia a negocios, y de robos en casas habitación donde los delincuentes suelen andar en las azoteas buscando resquicios para entrar.
En la redes sociales constantemente se publican fotografías y hasta videos en los que se pueden ver los rostros de los delincuentes, pero lo que no se ve seguido, es que se les detenga y se los lleven a la cárcel.
Algo pasa que no nos quieren decir, y pues así nadie puede vivir tranquilo ¿No creen?
REDES A MODO
El ex presidente Andrés Manuel López Obrador acaba de utilizar a las redes sociales, para en su reaparición asegurar, con el poder que cree que todavía tiene, que estás redes dejaron de ser benditas para convertirse en medios secuestrados por los neoliberales.
Y sale justo cuando ahora en esas mismas redes no sólo sus adversarios, sino también miles de ciudadanos, les están tundiendo a muchos integrantes del movimiento creado por él, donde se incluye a su hijo Andy López Beltrán.
Es por ello que la descalificación de AMLO a estos medios fácilmente se puede tomar como un distractor, o peor aún, como un nuevo intento de su parte para secuestrarlos y tenerlos a su disposición para atacar a quien se le venga en gana.
Secreto a voces: Dicen que ya es hora de dar a conocer los nombres de los jefes policiacos municipales que han recibido dinero de la delincuencia organizada, y por supuesto, de que se les haga pagar por el delito cometido.