En días recientes, desde el alto mando de Morena se hicieron compromisos pesados, mismos que, para ponerle más sabor al caldo, fueron acompañados por dichos que no se quedan atrás.
El compromiso con mayor acompañamiento de la fuerza de gravedad corrió a cargo de Ariadna Montiel, dirigente nacional del partido guinda, quien aseguró que no permitirán que se les cuelen a las candidaturas cuadros con malos antecedentes y con secretos inconfesables. Y fue más allá al asegurar que ningún candidato será acompañado por personas de dudosa reputación, para que no haya sombra alguna que tape las aspiraciones a los cargos de elección popular.
Son palabras que, de llevarse a los hechos, pueden garantizar que Morena tenga puros postulados inmaculados, capaces de entrar incluso en competencias para canonizaciones. Y se oye bonito lo que dice Ariadna, sin duda, ahora lo que no se sabe es de dónde sacará tantas blancas palomas para adornar la corte celestial.
Tenemos, además, que la misma dirigente nacional dijo que desde su partido no se ha cometido ningún acto ilegal, aún cuando sus opositores los acusan de haber iniciado muchas campañas en tiempos no permitidos por la ley.
En los dichos tuvo una importante colaboración la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, pues entre otras cosas consideró que no tener visa no es impedimento para ser candidato. Aparte, se abstuvo de dar una opinión razonable sobre hacer válidas las boletas planchadas, aunque ante la presión de los periodistas admitió que aceptarlas podría despertar la sospecha de que en el 2027 habría fraudes.
Tampoco fue muy clara cuando se le preguntó sobre el cambio de color en el emblema del Instituto Nacional Electoral, y únicamente dijo que de eso y lo de las boletas planchadas, será el mismo INE el que tenga que informar.
Secreto a voces: Dicen que los ataques que ahora recibe a granel la senadora con licencia Jasmín Bugarín Serrano, hacen pensar que al interior de Morena ya son muchos los que conocen los resultados de las encuestas verdaderas.