Tajante afirmó este martes la presidenta Claudia Sheimbaun Pardo que su gobierno jamás tendrá acuerdos con la delincuencia organizada, como lo hicieron algunos gobiernos del periodo neoliberal en nuestro país, acusó.
Y decir mentiras menos, aseguró, porque hacerlo significa engañar al pueblo bueno y sabio de México que confía en el proyecto de la Cuarta Transformación.
Lo anterior surgió luego del informe que dio Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, sobre los resultados del combate a quienes actúan al margen de la ley.
Esta vez el mencionado funcionario enfocó su informe a la acciones realizadas en Sinaloa, donde dijo se ha detenido últimamente a casi 3 mil personas, algunas por delitos contra la salud, a otras por generadoras de violencia y muchos más por ser un peligro constante para la paz que reclaman los sinaloenses.
Fue aquí donde su servilleta, mis informados lectores, sintió que se le movió el tapete de la intriga, al imaginar que el gobierno de Sinaloa no estuvieran enterado que cada rincón de su estado se encuentra inundado de células criminales.
Si hay detenidos por montones, así como narcolaboratorios destruidos y armas decomisadas, quiere decir que los grupos delicuenciales siguen vivos, y para lograr el poder que aún tienen debió pasar buen tiempo, y que de alguna manera fueron solapados por las autoridades.
Pero eso no se dice, y en cambio, se muestra inconformidad por la detención de un delincuente por parte del Gobierno estadunidense, mientras el que supuestamente no sabía nada de la presencial de muchísimos delincuentes en su estado, sigue sin dar la cara y confía seguramente en que en México jamás se actuará en su contra.
Dirán que soy mal pensado, pero cuando se cuentan verdades a medias, a mi juicio, es lo mismo que decir mentiras.
Que no haya acuerdos es muy bueno, pero es mejor que si los hay los reconozcan, para que luego no tengan que decir nunca, jamás.
Secreto a voces: Dicen que el mayor deseo de los mexicanos, es que los malos siempre sean castigados.