Cotidianamente aparecen quejas por parte de la oposición, así como detractores de la actual administración federal que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (CSP), al igual a como se hicieron en contra del ahora expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de que ya dejen de estar recordando el pasado en cuanto a criminalidad y manejos anómalos del presupuesto, así como de actos de corrupción e impunidad generada en los sexenios anteriores a la denominada como Cuarta Transformación (4T).
Pero no nada más son los partidos de oposición los que constantemente machacan contra los pronunciamientos tanto de AMLO como ahora de CSP, sino también organizaciones de la sociedad civil y analistas, así como periodistas y columnistas, para quienes quizás los sexenios anteriores al de AMLO todo fue color de rosa, sobre rieles y miel sobre hojuelas, ya que ahora señalan lo que más se parece a lo que acontecía en aquellos sexenios priistas y panistas; pero también en donde han surgido críticas sobre el trabajo de la 4T, se da en parte del sector patronal, aunque en este caso podría ser más comprensible tal vez porque ahora tienen que caminar más derechitos en cuanto al pago de impuestos.
El mismo AMLO dijo en su momento que qué bueno que haya mañaneras, palabras que ha tomado ahora CSP, pues infortunadamente y, como para todo hay gente, hay personas que se van con la finta que un día sí y otro también critican todo lo que se ha emprendido desde diciembre de 2018, lo que claramente se ha visto que, con sus naturales bemoles, todos los cambios y reformas que se han llevado a cabo en la 4T han sido más en beneficio de la Nación y, por ende, de todos los mexicanos, incluso de los más favorecidos que no han dejado de seguir ganando económicamente; pero que tal vez y, como se dice coloquialmente: mientras más tienen, más quieren, por lo que posiblemente de ahí venga parte de su disgusto: porque ya no pueden manotear malosamente en la forma en que estaban acostumbrados anteriormente.
Afortunadamente, y tal y como lo señaló en su momento AMLO y ahora CSP, de no existir las conferencias matutinas mucha gente se quedaría con la idea de que lo que se informa en los medios tradicionales, así como de los comunicadores y lectores de noticias resentidos por la falta de apoyos (vulgo, chayotes), es lo que está pasando en realidad en nuestro país y en el mundo, porque las mañaneras han servido para aclarar todas las mentiras, confusiones, insidias, difamaciones y malos entendidos que se vierten cada día solo para atacar a la 4T, obviamente, sin bases ni sustentos fehacientes o verificables sólidos, de ahí que no les prendan todos esos infundios que tal vez lanzan en el entendido de a ver si es chicle y pega.
Por supuesto que se tiene que seguir echando mano al cruel pasado que sufrimos la mayoría de los mexicanos posterior al sexenio del tata, don Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940), ya que, de no estar recordando todo aquel aciago periodo, posiblemente se volvería a repetir todo aquello tan nefasto, periodo en donde, ahora ya aclarado, se ejerció una dictadura disfrazada de una democracia inexistente; dictadura que, si bien no la ejerció un solo individuo como sucedió con don Porfirio Díaz Mori, cambiando a ese dictador cada seis años, pero que en la práctica en contra de la población menos favorecida fue la que sufrió más las consecuencias de represión y agresión al ser aplastadas su denuncias, quejas y manifestaciones con medios violentos como persecuciones, encarcelamientos, desapariciones y hasta viles asesinatos de quienes se atrevían a clamar por justicia y mejoras laborales y de más oportunidades para el desarrollo de la población.
Si el constituyente de 1916-1917 no hubiese echado una mirada hacia atrás de la historia de México, no se hubiesen promulgado las leyes que favorecían a las clases sociales más menesterosas y no se hubiera protegido la soberanía nacional en cuanto a la tierra y lo que hay debajo de esta como propiedad de la Nación Mexicana y, por ende, del pueblo en su conjunto.
De ahí que se tenga que estar recordando ahora sobre lo que aconteció en la historia recienta para que las nuevas generaciones se formen y conformen una idea, un pensamiento de por qué se están haciendo todas estas reformas y ajustes a la Carta Magna que no son otra cosa que devolver la esencia a los postulados sociales que se plasmaron en la Constitución derivados de aquella lucha que generó la Revolución de 1910.
Sea pues. Vale.