En las redes sociales circula un mensaje que dice: Un sabio dijo: la lealtad se paga con lealtad, la traición con distancia. No se mira alguna autoría de esta frase, sin embargo, en estos tiempos actuales se podría aplicar a la alianza partidista del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PV) con el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Pues ya es tiempo de que, por dignidad, Morena tome distancia de los otros dos partidos.
Se supone que una alianza, en este caso partidista, debe ser similar a un matrimonio en donde ambos contrayentes, en este caso tres, se tengan lealtad entre sí y velar por los intereses mutuos y que no haya condicionamiento alguno; aunque, claro está, en caso de haber algunas desavenencias, para corregir eso está el divorcio.
El PT y el PV ya mostraron el cobre al ponerse en contra de la reforma electoral que envió al Congreso de la Unión la presidenta de nuestro país, Claudia Sheinbaum Pardo (CSP) y, ahora, por lo menos el PT se está poniendo sus moños para no aprobar el llamado Plan B, poniendo de pretexto la revocación de mandato, pero posiblemente haya algo más de fondo como el eliminar las pensiones doradas o que teman que después siga la eliminación de las diputaciones y senadurías de representación proporcional, las famosas plurinominales; sin embargo, tal vez lo principal sea lo que la misma CSP señaló en su conferencia matutina: que temen perder cierta cantidad de votos en los próximos comicios de 2027.
Pero es aquí en donde de una buena vez por todas se debe de desbaratar esta alianza que ya se vio claramente que a nada conduce en cuanto a reformas electorales que no les convienen a esos partidos acomodaticios como han demostrado ser el PT y el PV, porque no toman en cuenta que la reforma electoral y el Plan B son convenientes para la Nación y para reforzar una democracia más participativa con verdaderos representantes populares y no solamente convenientes para las cúpulas partidistas; por lo que ahora sí, tal y como se dice coloquialmente: ahora es cuando al cortar por lo sano esta alianza ya desfasada. Pero no nada más con estos partidos políticos, sino también con los saltimbanquis que llegaron a Morena con el solo propósito de no pasar a vivir en el error o al ostracismo político, es decir, vivir fuera del presupuesto y así poder seguir mamando del erario allegándose a un partido del que se supone mantendrá su fuerza al menos durante los próximos 20 años o un poco más.
Algunas personas versadas en política aducen que, por el momento, no es viable cortar de tajo con esta alianza entre el PT, el PV y Morena, pues sea como sea podrían contribuir a tener por lo menos una mayoría simple, aunque no mayoría absoluta, porque, aun así, con la mayoría simple se podrían obtener algunos resultados buenos para la ciudadanía.
Pues tal vez y así pudiera ser; sin embargo, al demostrar Morena algún rasgo de dignidad, lo más conveniente sería mejor aplicar aquello de más vale solos que mal acompañados y es precisamente en este momento cuando en realidad se vea de cuál cuero salen más correas y se les haga ver a las dirigencias del PT y el PV que les ha ganado más la soberbia al hacerles creer que en verdad tienen una buena fuerza con los adeptos que dicen tener, entre los que caben infinidad de convenencieros; lo que comprobarán fehacientemente en caso de que los corte Morena y vean como muchos de los que ahora se dicen miembros o simpatizantes del PT y el PV saltan de sus partidos como cuando se está hundiendo una embarcación.
En las próximas elecciones federales, estatales y municipales que habrá el año próximo más le valdría ir solos a los verdaderos morenistas, para así hacerles ver a los detractores y adversarios que Morena no necesita bules para nadar, porque al mostrar dignidad sus dirigentes haciendo a un lado al PT y al PV, una gran mayoría del electorado aplaudiría esta digna decisión de cortar por lo sano con esos partidos que, últimamente se han comportado como viles chantajistas al poner determinadas condiciones como ya se ha visto últimamente; así que qué mejor que, abur.
Lo que sí sería evidente es que, en caso de que cortara Morena con el PT y el PV, a estos partidos políticos los haría bajar de su nube con la posibilidad de que si fueran solos en el 2027 hasta podrían perder el registro, algo nada nuevo para el PT que ya ha estado muy cerca de esta situación; algo similar a la franquicia de la familia González del PV.
Sea pues. Vale.