Lo que los partidos de oposición han dado en llamar la Ley Maduro, refiriéndose a las propuestas que hace la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para una reforma electoral, ya se está madurando.
Y todo indica que la maduración será como la de las papayas, pues la misma jefa de la Nación cálculo que en la primera semana del próximo mes las propuestas estarían listas para ponerse a consideración de quienes en su momento las habrán de analizar y aprobarlas, si así lo consideran conveniente, dijo ella misma en su conferencia mañanera de este jueves.
También dijo que es totalmente falso que las propuestas sean autoritarias, tal y como lo aseguran los mismos partidos de oposición, y, al contrario, mencionó que tienen como objetivo fortalecer la democracia en nuestro país.
Pero cuando le hicieron preguntas sobre el proceso que habrá de desahogarse de aquí a entonces, respondió que el análisis actual está en la mesa instalada para que en ella trabajen la titular de la Secretaría de Gobernación, y los integrantes de la comisión conformada para hacerse cargo del tema.
Fue entonces cuando su dicho empezó a ser cuestionable, en opinión de su servilleta, ya que hasta donde se sabe la selección de los integrantes de la mentada comisión se hizo de manera unilateral, es decir, sin consultar a todos los interesados en proponer ideas para la reforma.
Lo anterior, no pude desecharlo, aunque la presidenta manifestó que entre sus propuestas está la de incentivar la participación ciudadana, pues en los hechos se percibe todo lo contrario.
Por cierto, sus respuestas fueron muy mochas cuando se le cuestionó como se piensa consensuar con los partidos aliados de su gobierno, porque sólo se concretó a contestar que esa parte también se discutirá en la misma mesa.
Total, que por ahora ya no está más que decir que falta poco para la maduración de la llamada Ley Maduro, y que, como adelanto, Claudia Sheinbaum dio a conocer que no propondrá la desaparición de las candidaturas plurinominales, pero sí que ya no se asignen de acuerdo a las listas que hacen los partidos políticos.
Del mismo modo, hizo énfasis en que una de sus propuestas es que haya una reducción general en los gastos para los procesos electorales, es decir, que no sean onerosos, pero tampoco tan reducidos que puedan afectar la operación de las instituciones que se encargan de las elecciones.
SECRETO A VOCES: Dicen que si la maduración no se cuida, puede pasar de maduro a podrido.