En el Partido Movimiento Ciudadano sí hay cuadros con liderazgo, pero también los hay que están llenos de ambiciones y de ansias de poder.
A esto se debe que el mando se haya dividido en dos grupos, y no como muchos piensan, que al interior hay intenciones de conciliar para tener buenos acuerdos.
Por un lado, Enrique Gascón representa la continuidad de una dirigencia que se niega a soltar Nacho Flores, y por otro, una Gloria Núñez que aprovecha sus contactos en el centro para imponerse en un cargo donde la verdad poco o nada puede hacer por el bien del partido.
Está situación pone al MC en la balanza, para en un momento dado inclinarse hacia su desaparición, o para estar en la disposición plena de entregarle las petacas a Morena, en un desesperado intento de sobrevivir.
QUE ASÍ SEA
Ahora que inicia una nueva etapa para el Poder Judicial de nuestro país, es me recordar lo que recientemente declaró la presidenta Claudia Sheimbaun Pardo.
En una de sus mañaneras dijo que lo que los mexicanos esperan de este poder es una justicia real, que sea para todos, ya que fue el pueblo el que eligió a quienes hoy se estrenan como actores.
La cosa no está fácil porque hay una serie de obstáculos para que este deseo se cumpla, pues hay otros poderes muy interesados en tener injerencia en las decisiones de ministros, magistrados y jueces.
No hay que olvidar que, en las elecciones para otros cargos, de otros poderes, también el pueblo se ha equivocado, ni tampoco dejar de lado que, en el PJ, como en muchos lados, luego logran colarse seres atascados de ambición.
SECRETO A VOCES: Dicen que faltan los reacomodos en otros partidos.